YOGA EN EL PARQUE Y CUANDO HAGA FRIO

A la vista que el otoño ya está llegando y que las temperaturas van a seguir bajando, y a la vez pensando en todo lo placentero que es hacer Yoga al aire libre, me pregunto si es posible seguir con la práctica de Yoga en el parque durante todo el año y cuál serían los beneficios de esta práctica. Y a la vez me está surgiendo la siguiente pregunta: porque tenemos tanto miedo al frío, y si realmente es cierta la creencia de que si pasamos el frío, nos vamos a enfriar.

El ser humano moderno está desconectado de su mundo interior, pero de una cierta forma también del mundo exterior. Vive en un constante ruido que no le permite conectar con lo que es realmente importante y necesario. No sabe distinguir sus verdaderas necesidades de las impuestas.

Nuestro cuerpo está diseñado a vivir en diferentes ámbitos y temperaturas ambientales. Y de una cierta manera necesitamos exponernos a ellas para evitar los desequilibrio que surgen por no estar aprovechando todo nuestro potencial. Hay que exponerse a las incomodidades, saber estar con ellas, y además sacarles el aprovecho. Nuestro día al día está lleno de las incomodidades y el que se entrena para estar cómodo a pesar de ellas, está haciendo un gran entrenamiento para ser feliz. Si, uno se entrena para ser feliz, la felicidad no hay que buscar fuera de uno mismo.

Las nuevas investigaciones han demostrado muchos beneficios de los entrenamientos al aire libre.
Para empezar, el cuerpo cuando tiene frío tiene una necesidad fuerte a moverse para calentarse. Y por si no lo sabías la mitad de las calorías que tomamos tienen el objetivo de  mantener  la temperatura corporal: de esta forma, si hace frío en el ambiente, necesitamos generar más calorías. Por lo tanto, cuando el termómetro baja,  el cuerpo pone en marcha toda una serie de procesos para contrarrestarlo, lo cual puede suponer el gasto de hasta un 30% del presupuesto energético total del cuerpo. Y, cuanta más grasa dediquemos a ello, menos probable es que padezcamos diabetes, sobrepeso u obesidad.

Se refuerza el sistema inmunológico. La exposición al frío bajo los efectos del ejercicio aumenta el número de leucocitos y granulocitos, responsables del funcionamiento del sistema inmunológico. Es un hecho que el entrenamiento al aire libre mejora nuestro sistema inmune y aun más, algunas investigaciones realizadas apuntan a que entrenar bajo un ambiente frío se puede llegar a reducir la posibilidad de padecer gripe hasta en un 30%.

Además de exponerte al sol (los efectos del sol están ahí a pasar de que el día está nublado) aumentarás tu vitamina D y además tú serotonina empezará a trabajar.

Como puedes ver son muchas las ventajas para seguir practicando Yoga al aire libre durante los meses del invierno. Todo lo que necesitas es vestirte bien y conseguir unos calcetines con los cincos dedos. Haremos una práctica más dinámica y vigorosa que te hará aún más fan de esta disciplina maravillosa.

En todo caso si necesitas más información y quieres que te cuente más sobre las clases, puedes escribirme al :625061295 o yogaconvanja@gmail.com, y sin ningún compromiso estaré encantada de resolver tus dudas.

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